martes, 16 de octubre de 2012

¿De dónde salió la libélula?

Quizá esta sea lo más sensato que se me pueda ocurrir, para no tener que explicar una y otra vez, porqué me dicen "libe"...
libe de "libélula", sí un apodo que nació cuando tenía 14 años, y estudiaba en la Escuela Secundaria Técnica 96 en Coatzacoalcos, Veracruz (una de las extraordinarias etapas de mi vida).
¿Porqué libélula?
Pues bien, en mis alocadas ocurrencias tenía un grupo de amigas  -las mejores- y nos divertíamos inventándonos historias y haciendo travesuras entre clases, una de ellas tenía un buen apodo "Bebe", le decíamos así porque era la mas pequeña del grupo en el que íbamos,  después de ella otra de mis 4 amigas tuvo un apodo, "La Doña", su carácter era tan fuerte, que todo mundo le temía, así que decirle que no, era cosa de pensarse, tras eso apareció el apodo de otra de mis amigas "Bodoque", así le decía su papá, con eso sólo faltábamos una amiga mas y yo en tener un apodo, (locura de pubertas).
En mi búsqueda uno de mis amigos ( ocurrente) leía una historia, nunca supe cómo se llamaba tal historia, pero él decía que yo era igual -en carácter- a un personaje que salía ahí, se trataba de una libélula.
Mi ignorancia de "secundariana" me dejo pensando qué era una libélula, pero me gustaba cómo sonaba el 'nombrecito', me di a la tarea de buscar qué era una libélula y me encantó, a partir de ahí fui la cuarta en tener apodo, para entonces ya eramos "Bebe, Bodoque, Libe y Doña".
Sólo faltaba una, el ultimo apodo nació de las iniciales del nombre de mi amiga, F.F.R y su pronunciación en ingles, "Efaref".
Ya en tercer año de secundaria  y con apodos, nos dimos a conocer como las "BLED", sí típica historia de grupo de amigas, pero nosotros no  eramos ni femeninas, ni locas, ni soñadoras, eramos todo eso y más, era muy divertido pasar las tardes haciendo ocurrencias y recuerdo que todos los días de ese tercer año de secundaria me la pase riendo a carcajadas por tantas locuras.
Pero como todo principio, tiene un final, la secundaria llegó a su fin y cada una de las BLED tomó un destino diferente en la prepa, sí seguimos viéndonos,  pero no todos los días y a veces era muy difícil que nos reuniéramos por diferentes circunstancias.
Cuando inicié la prepa y con la nostalgia de extrañar a las BLED, pedí me siguieran diciendo "libe", pero a los 16 años el tener un "apodo" fue lo mejor que me pudo pasar.
Íbamos en tercer semestre de la preparatoria cuando en alguna materia nos encargaron el crear una revista, fue así como uno de mis compañeros contactó a Jorge Caceres, quien tenía una revista juvenil en Coatzacoalcos, "Vertigo", revista popular que era anunciada por los locutores Máxima 93.1 fm, estación de radio muy popular en el puerto de Coatza.
Jorge le preguntó a mi amigo si alguien quería colaborar con él, me lo comentó y como siempre quise hacer algo así de "medios de comunicación", me integré, Jorge resultó buen jefe y me daba la oportunidad de hacer mis intentos para publicar, pero como jamás en mi vida había escrito o reporteado, hice lo que más fácil me resultó, "sociales".
Pero mis notas tenían que ir firmadas, así que como no quería ser descubierta por mis amistades, decidí firmar bajo el nombre de "Libe", sin embargo Jorge me dijo "debes firmar con un nombre y un apellido" (segundo dilema) ¿Qué apellido usaba?
Cuándo decidí ser reportera juvenil, pedí permiso a mis papás, mi papá dijo que sí, mi mamá dijo que no, así que con la venia de uno, y con la negativa de mi madre, seguí mi sueño de ser reportera juvenil, pero a la hora de decidir qué apellido usar la cosa se complicó.
Si usaba el de mi mamá (Hernandez) mi papá podría sentirse mal, porque él me apoyo, pero si sólo usaba el de mi papá (Santiago) mi mamá podría enojarse más de lo que estaba en ese momento, así que los fusioné.
Finalmente firmé como "Libe Sahe" (Sa de Santiago y He de Hernández).
Conocí en ese tiempo a mucha gente que me identificó como "libe" y de ahí me fui a la facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Veracruzana, ya acostumbrada a que me dijeran "libe".
De ahí comenzó mi participación en radio, primero en la estación de la facultad (RADIOFACICO) y de ahí en Grupo FM, como reportera de deportes, mi firma siguió siendo "Libe Sahe"...
Esa es la historia  hoy a mis casi 27 años, llevo 27 de María Concepción Santiago Hernández, pero 13 años de Libélula, si bien mi nombre es el ya dicho, hasta mi propio padre me dice "libe", y le he tomado gran cariño, y costumbre, y bueno espero ser Libélula para mucho, mucho tiempo.
Y con eso explico, de dónde salió la libélula.
:)


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