miércoles, 21 de octubre de 2015

La pura felicidad

Apenas me vi frente al espejo, y las pupilas de los ojos se me dilataron, y al mismo tiempo una enorme sonrisa se dibujó en mi rostro, era la pura felicidad.
La sentía no sólo en el rostro, sino que mi corazón palpitaba fuerte, intenso, y sentía mi cuerpo caliente, la felicidad se extendía a lo largo de mí transportándose en mis venas, mi cara se sonrojó, estaba feliz.
Ser testigo de mi felicidad era extraño, pocas veces estás viéndote al espejo cuando eso sucede, ¿Qué me hizo feliz? Pues no se los diré, sólo compartiré que tuvo que ver con un decisión que tuve, y que al principio no sabía si me haría feliz, pero tenía la convicción de aceptar cual fuese el resultado, así que obviamente cuando el resultado me gustó, no sólo me hizo sentir feliz, sino que también me sorprendió.
Son emociones que a veces por la cotidianidad dejamos de sentir, ya nada nos sorprende, ya nada nos hace esbozar una sonrisa autentica, y repito, difícilmente podríamos ver cómo los ojos se nos llenan de alegría, pero yo tuve esa oportunidad hace poco, y me sentí genial, ¿Qué tan genial? Pues tan genial como para cantar y bailar “singing in the rain” de Gene Kelly.

Se trata de la felicidad de una primera vez, así que¡Ya se imaginaran! Así que disfruten cuando de la nada algo les sorprenda para bien, disfruten ese momento autentico, no lo dejen pasar, no lo ignoren, y ojala y esos momento pasen a diario, o al menos una vez a la semana, uno se siente tan bien, es una  forma en que la vida te dice “sigues aquí, diviértete”.

sábado, 14 de febrero de 2015

#Amigos #14DeFebrero #LosQuiero

“Sabes siempre te he dicho que te quiero en el momento que lo he sentido, pero hoy salí a la calle y vi un montón de gente con amigos y novios… y recordé muchos tiempos de aquellos de los que platicábamos del futuro incierto y sentí la necesidad de decirte, TE QUIERO…”, GMM.

Parece que la nostalgia nos llegó este ‘cursi’, y ‘comercial’ 14 de febrero, quizá porque ya no se hace a los amigos como antes, quizá porque esos amigos que son tu familia hoy - y quizá desde hace mucho- están lejos.

Los amigos, los verdaderos amigos, esos que te conocen y te aceptan a pesar de no estar de acuerdo contigo, que te aman a pesar de tus defectos, que tomarían un autobús o el transporte que fuera necesario para estar contigo, esos que han llorado a tu lado, y que te han dicho cuán pendejo eres y con todo y eso te han amado más, esos amigos que te vieron crecer y no sólo en edad, sino como persona, esa familia que Dios te dejó conocer y que te hizo creer que tú los elegiste, aunque realmente siempre estuvieron destinados a ser amigos, hay que dar gracias a Dios por esos amigos, y demostrarles cuántos los amas cada vez que se pueda.

Benditos los que pueden festejar con sus seres amados este día, los que recibieron una muestra de afecto, no comercial, no con un costo monetario, los que viéndose entre tanta ‘mercadotecnia’ se demostraron amor real.

Estaba triste, pero de alguna manera no cabe duda que los verdaderos amigos siempre aparecen en el momento indicado, a veces sin que los llames, la conexión es tal, que aun a kilómetros de distancia esa muestra llega sin ser solicitada literalmente, pero requerida desde lo más profundo del corazón.
Gracias amigos, Dios me los bendiga familia, porque aun en desacuerdo a mi ideología sé que aman, saben que los amo, porque aún con nuestros errores siempre estaremos apoyándonos.

Libe Sahe

sábado, 10 de enero de 2015

¿Te acuerdas de esa canción?

-¿Te acuerdas de esa canción?
-¿Cuál?
-De esa canción, esa que hacía que tu cuerpo se relajara, y que parecía que alguien te acariciaba suavemente la piel, que traspasaba hasta tu corazón, y te tocaba, te tocaba realmente.
La que cantabas y te sentías sexi y te hacía sonreír, la canción que me cantabas al oído, la misma con la que me mirabas provocándome, que aunque hubiera gente tu mirada fija en mi me hacía sentir que estábamos completamente solos.
-¿Te acuerdas? ¡Qué rico no?
-La recuerdo, me gustaba antes de conocerte, siempre pensé en dedicarla a alguien, siempre pensé que te la dedicaría, así con la mirada, o una noche en la que estuviéramos únicamente tú y yo, con esa brisa acalorada del mar, ese clima que te quema el alma de ganas de estar con alguien más.
Pensé que no la recordabas, la dejamos de cantar, como todo en la vida nos metimos en la cotidianidad como toda la gente, el trabajo, la presión social, la realidad, todo nos  fue alejando de ella, y simplemente la dejamos de cantar, pero aun la recuerdo, el tara rara, ¿Vamos aunque sea a tararearla, va?
-¡No, mejor cántamela! Sedúceme otra vez con la mirada, dime cantando que me amas, ¿Me amas verdad?
-¡Claro que te amo, vida!