jueves, 29 de noviembre de 2012

Una colada o perseverante de la vida...

Me pregunto si la luna estaba tan bonita como hoy la noche en que nací, lo único que sé es que fue poco antes de las cinco de la madrugada y era un jueves.
"Yo soy de Júpiter y nací un jueves muy de madrugada"...
Mi papá tuvo la gracia de contarme más a detalle mi  'fabricación', "se nos rompió el condón", dijo frescamente, he de reconocer que me taladró los oídos con esa expresión, soy muy gráfica y no puede evitar imaginar la escena, sí justo así como ya lo ha imaginado usted que lee esto.
Definió mi "concepción" como un acto de perseverancia, "siempre consigues lo que quieres" (hasta nacer).
Yo pensé "¡Que colada!" y entonces empecé a analizar cuántas veces pareciera que no lo voy a conseguir y por obra de Dios, las cosas salen bien.
Ser la única mujercita me colocó en el sitio especial de toda la familia, mis hermanos de en medio me detestaban por ser la 'protegida', mientras que el mayor me protegía de ellos, que por más que me hicieran travesuras nivel 3, siempre desea estar a su lado, aunque eso significara terminar; casi ahogada, raspada, o sin el aire por un golpe con un bat de fierro, así con todo y eso, mis tardes de jugar con ellos eran extraordinarias.
Nací sagitario y desde siempre pensé que eso era especial con mi lado metafísico, descubrí hasta la secundaría que sin duda había algo especial en mi, optimismo quizá, pero me hacía sentir bien a partir de ahí.
Para sorpresa de mis papás y de mi misma, resulté surda, mi fuerte era la mano izquierda, (contraria desde entonces) la mejor letra cursiva hecha con la mano izquierda de una morrita de 6 años, el orgullo de mis "apa's".
 Hablaba hasta por los codos, mis tías suplicaban a mi mamá me llevara a otro sitio, por mis preguntas sobre mil temas las atosigaban y mis historias de experiencia de niña de 4 años las aburrían, "esa Conchi habla mucho", decían. A mi me parecía que hablaba lo normal, lo suficiente y que eran ellas las incapaces de sostener una conversación importante, pero veía a mi mamá y entonces ella me miraba como diciendo "déjalas, ya es mucho para ellas por hoy", le daba la mano y entonces nos íbamos a la cocina de casa de mi abuela, eso sí que era interesante, en la cocina de mi abue, siempre se contaban las mejores historias, pero lo mejor es que siempre había la mejor comida, 'leche caliente' para la niña.
Era la niña rara de la familia cuando pedí a los 5 años (cuando el preescolar no era obligatorio) que me llevarán a la escuela, porque me urgía aprende a leer, mis papás vieron tal determinación en mi decisión y deseo de entrar al mundo de las letras que sin dudarlo al día siguiente de esa petición (que fue hecha por la tarde) me llevaron a la escuela, y así empezó la lectura y escritura para mi.
Mi infancia sin dudarlo fue la mas hermosa y extraordinaria que un niño o niña puede desear, acompañada de los cuentos de Cri- Cri y de la alegre música de Chico Che que mi papá solía poner cuando estaba muy feliz.
La secundaria (eti 96) sin duda me abrió los ojos un poco al mundo real al lado del mejor grupo de amigas que pude tener las "BLED", ahí me convertí en Libélula a los 14 años y  ya en la prepa fue mi lado "freak", ahí el "cobaev" sin querer hice buenas amigas, que están a mi lado hoy (de alguna manera, porque están a kilómetros de distancia, pero en mi corazón), y la FACICO esa esta tatuada en mi alma, ahi aprendí de la vida, del amor, de los verdaderos amigos, de la confianza y descubrí con pruebas fehacientes que Dios existe y que desde siempre ha estado a mi lado, conmigo cuidándome, por ello GRACIAS.
Hoy 27 años después de ese jueves 29 de noviembre le agradezco a la vida y a cada una de las personas que han estado en ella sin querer o queriendo, hay nuevas historias que contar para el anecdotario, el mundo  profesional es la jungla, es el mundo real donde quisiera a veces tener 13 años y decir "tapon! ya no juego o soy de chocolate!", pero no es así, ya no tengo 13, sino 27 y justo tuvieron que pasar 10 años para que yo me volviera a 'enamorar' por decirlo de alguna manera, me preguntó a cuántas cosas más habré de colarme o como dice mi padre "cuantas cosas conseguiré por mi perseverancia" y hasta cierto modo obstinación por las cosas.
Año de enseñanzas sin duda, hoy ya no me siento de 21 ni de 22, como todavía lo sentía hace un par de meses porque resultaba que al espejo me veía tan jovencita,  que hasta yo decía "si chava tu eres de 25 pa' bajo", orgullosamente tengo 27, bien vividos y gozados, y estoy dispuesta a disfrutarlos por completo con la intensidad que se debe vivir.
Gracias mamá y papá por ese condón roto, por ese amor con que me concibieron, gracias Dios por la vida y gracias a los amigos por todo.
Esta libélula esta muy feliz de llegar a los 27.



jueves, 15 de noviembre de 2012

Anhelos

¿Hacia dónde van mis alas?

-Para el desconocido-
La añoranza de que me ames, de conocerte, de estar contigo, a veces me pone en un escenario donde pareciera que estoy parada frente a un precipicio oscuro y con eco, que me repite la pregunta ¿Qué quieres? una y otra vez.

-Para de quien me enamoré-

Yo te quiero a ti, pero al parecer este "no es el tiempo", no aun no, nos falta, me falta.
Me pongo nerviosa de atentar contra el destino que me puse en la secundaria, y evito situaciones, evito ver a los ojos, evito estar en contacto con ciertas personas, estoy aterrada de equivocarme una vez más, siento que ya no podría soportarlo, pero más que eso siento la terribles ganas de que seas tú el que se quede en mi vida, sin indagar más, sin buscarle "mas pies al gato".
Eres perfecto, y tu único defecto es no quererme, te admiro en tu totalidad, en tu forma de hablar, en tus ideas claras, en tu dudas, en tus sonrisas, en las veces que repites las palabras. Cuando fuimos uno, realmente fuimos uno, eramos tu y yo en el mundo, el mundo para nosotros solos, a veces cuando te siento cerca sigo pensando que es el mundo para nosotros solos, pero luego recuerdo que estas lejos y que tienes ese amor por lo que haces que no te dejara darte cuenta de que estoy aquí.
Así me resigno a que no pasara nada, pero tampoco quiero que pase nada con alguien más, no quiero que me interese alguien más, no quiero darme con alguien más que tampoco le importe si me doy o no me doy.

-Para el que me hizo sentir de nuevo la chispa-

Yo tuve la sensación de que eras tu, lo supe luego, luego, y no había sentido eso hace mucho tiempo, sólo una persona me había hecho sentir eso hace 10 años, y encontrarte  e identificarme contigo y que el corazón sin dudas me gritara "es él, es él", fue incontrolablemente extraordinario.

No te he dicho que te quiero, porqué no sé si te quiero o si te quiero querer sabiendo que no tienes tiempo para quererme, tampoco te he dicho que estoy enamorada de ti, pero a veces sí me dan ganas de decirlo, "¡Estoy enamorada de ti!", así con firmeza, con convicción.


-Para el que me confunde-

Hace meses que no me sentía desprendida de cualquier lugar del mundo, y una persona hizo que otra vez me sintiera así, tan ajena a todo, sin pertenecerle a algo o alguien, como si estuviera completamente sola.
Desprotegida y con escalofríos, con ganas de huir y estar cerca de mi familia, aunque aun con ellos me sentiría sola, completamente sola, así que lo mismo daba estar aquí, o en china.

Hoy huyo del amor, porque ya ame demasiado, y no ha sido suficiente, así que a la única que quiero seguir amando es a mi, sin daños, sin reproches.

-Para mi-

"Los anhelos de tu corazón, los conoce Dios y te los dará en su tiempo, que es perfecto", así será.