miércoles, 13 de marzo de 2013

Lo que hay.

Quizá me vas a criticar por ser honesta, odiaras esa parte de mi, porque te parecerá que es ser vulnerable, débil, "presa fácil", pero qué, ¿Vinimos a fingir?, ¿Vinimos a "vendernos simulacros" (como dijera el abuelo Benedetti)? No, yo no vine a eso, si bien vine por curiosa, a descubrir los sabores de la vida, y sus tonalidades, prefiero hacerlo limpia y transparente, "limpia", pues es algo subjetivo, me he visto un poco empolvada y sucia por seguir rutas que no iban conmigo, pero transparente, sí por qué no.

Las personas creen que cuándo dices honestidad dices " de la manera que menos me duela", yo pido honestidad, "patria o muerte", y deja de serlo cuando me percato que no lo son, cuando me decepcionan, cuando dejo de admirar, "lo es todo o nada", con tristeza debo decir, "otra vez, es nada", ha sido nada hace mucho, he depositado, sin embargo mi esperanza en personas, aun sabiendo (que como todos) somos humanos, doy "vales de equivocación", canjeables en cualquier momento, pero los vales, como todo tiene su limite, el mio se reduce a esto, "honestidad, sinceridad", ese es el limite, podrías equivocarte inocentemente, te creería, lo malo es que te he pillado en la mentira, en la alevosía de tus actos, de tus acciones.

"Hoy me pregunto qué cambio dentro de mi, hoy me pregunto a dónde voy... tal vez no existe las respuesta para lo que intento resolver"

Esta vez no quiero otra ilusión...
Muchas veces me burlé de las canciones dedicadas, pero no hallo manera más melodiosa de decir que hoy no quiero "simulacros", quiero realidades, quiero cosas tangibles.

Soy la vulnerable que te ofrece su persona, si así quieres verlo, empero, no pienses que con ello podrás hacer tu voluntad, te daré oportunidades, seré la buena persona que seas tu conmigo,  pero deberás tener presente que seré tu espejo, te trataré como me trates, seré simplemente una respuesta a tus cuestiones, una consecuencia, pero no por ello cargaré con tus errores, suficiente tengo con los míos.

Recordé esa triste tarde en Veracruz, el llanto de una joven decepcionada del amor, que me sorprendió con su tenacidad y comenzó a decir; "Sí soy triste, si soy dulce, si soy tonta, si soy cruel, si soy dura, si soy amable, si soy mala, si soy inocente, si he sido una pendeja, esa soy yo, esto es mio, no importa si me critican, si me señalan, si se burlan de mi, esta soy yo, soy yo en todas mis tonalidades, soy yo, soy yo", nunca había reconocido tanto el valor de ser uno mismo sin avergonzarse, sin querer encajar o quedar bien, como en ese momento, "a la fregada todo, esta era yo, orgullosamente yo", '¡Basta ya de avergonzarse! de querer fingir que estoy bien, cuando estoy que se me hunde el alma en el más profundo de los infiernos, cuando mis fantasmas han escapado, cuando el sol se ha opacado y sólo hay neblina, basta ya de caras fingidas, cuando mis ojos gritan a mares que estoy en la más terribles de las zonas, la incertidumbre de mi ser'.

Aquella tarde en Veracruz, y esa noche en Tuxtla, donde un joven imberbe me recordó "esto es tuyo, sólo tuyo, acéptalo", que más claros mensajes del deber ser, aceptar ser.

Días oscuros, perversos, perturbadores, ¿Paciencia, dónde estas paciencia? he hecho pausas preguntándome, y esas pausas han servido para guardar la delgada linea del respeto que merecen los demás,   endemoniada consciencia, desperdicio de alma, corazón pérfido, la más oscura versión de mi, mi Dorian Gray se ha hecho presente, '¡Que vergüenza, que vergüenza! Indigna de este ser, ruego por que se acabe, por un día claro, por un alma tranquila y por caminos reales, y decentes, por decisiones admirables, por convicciones realizadas y voluntades fuertes.

Y en este breve espacio de sobriedad pido comprensión, y quizá (en dado caso) disculpas, "esto es lo que hay, esto es lo que soy".

Mi manera 'melodiosa' de decir...

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